El amor como de verdad se vive: el bueno, el equivocado, el que no se fue.
Te escribo esto sabiendo que es probable que lo leas. Tres noches atrás dijiste algo en la cama que llevo desde entonces dándole vueltas. Fue solo cinco palabras. Y se me quedaron porque entendí…
Leer →Mariana tiene 58 años y ha sido amiga de mi mamá desde 1998. Ese domingo de octubre llegó al brunch con un vestido azul de lino y un olor a jazmín que me hizo voltear desde la cocina. Mi mamá no se dio cuenta. Mariana sí.
Leer →Veintidós años sin verlo. La noticia de que Andrés volvía le tiró la taza. Ya me lo estoy planchando, el vestido.
Leer →Cinco amigas desde la secundaria. A las once de la noche el grupo de WhatsApp se transforma. Ninguna estaba rota.
Leer →Chicago, segunda generación, el español oxidado del que se avergonzaba. En una clase de salsa recuperó dos idiomas: el del español y el del deseo.
Leer →A los 22 cruzó a Houston con una maleta y la culpa. Irte no fue abandonar a nadie. Fue elegirte.
Leer →La quisieron un año entero en cartas que alguien guardó. Vivió 40 años creyendo lo contrario. Revisa el veredicto.
Leer →Lo amo. Me casaría con él otra vez. Y aun así hay una lista. Toda mujer casada tiene una lista.
Leer →La sentaron en la mesa de los sobrantes. Resultó ser la de los que todavía tenían toda una vida por estrenar.
Leer →Tres días sola, un colega disponible, y lo que hizo fue mandarle a su esposo el mensaje que no mandaba en años.
Leer →A los 61, con las manos en el barro de Oaxaca, descubrió que se podía volver a enamorar. Y que era de una mujer.
Leer →Diecinueve años casados. Un huracán apagó Mérida entera y les devolvió, sin pedirlo, la primera noche.
Leer →41 años, 15 de casada, y le mandó una foto a su esposo desde la fila del súper. Lo que pasó a las seis.
Leer →El corazón no tiene fecha de caducidad. Sofía le quita la pena a la abuela que anda de novia.
Leer →Una lectora con frío adentro de su propia casa. Sofía no le dice qué hacer — le da permiso.
Leer →Lo que una mujer de 68 le escribe a la novia de 22 que fue: cásate, ámalo, pero no te pierdas.
Leer →Lo descubrimos a las cuatro y diez de la mañana en el baño de la suite 207 del hotel Casa Tlali en Sayulita, las dos paradas descalzas en el frío del piso de mosaico, las dos con la misma camisa…
Leer →Velorio de mi tío abuelo en San Pedro. Diego — exnovio de los 22 — vuelve de San Francisco después del divorcio. Catorce años después.
Leer →Sofía llama a las dos de la mañana desde Houston. El gringo Connor de Connecticut llegó a San Antonio leyendo Bolaño en español.
Leer →Tulum, último día. Vale cuenta lo de Mateo Echeverría — el compañero del MBA del IPADE con quien no pasó nada cuatro meses, hasta que pasó.
Leer →Boda en Valle de Bravo. La una y media de la mañana. Andrés sale al balcón a fumarse un cigarro. Suite 314.
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